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Peripecias de Disney

Que si Disney está congelado, que si Disney maltrataba a sus empleados, que si fue espia o que si se hizo rico a costa de la gente, he leido tantas cosas sin detalles ni fundamento, que decidí escribir en esta ocasión un grupo anécdotas de este gran artista, productor y empresario: Walt Disney.

Un nombre que no se puede olvidar


Los padres de Walt Disney, Elías Disney y Flora Call Disney

Walt Disney nació en Chicago, Illinois el 5 de Diciembre de 1901, bajo el nombre de Walter Elías Disney. Su padre, Elías Disney, era irlandés-canadiense, y su madre, Flora Call Disney, descendiente de alemanes. Los Disney eran mimebros de la Iglesia Cristiana Fundamentalista San Paul, donde Flora tocaba el piano en los cultos y Elías pronunciaba el sermón cuando el pastor, Elías Parr, estaba de vacaciones.
Parr había contratado a Elías (Que era carpintero) para construir una nueva ala de la iglesia, y en agradecimiento, Elías le prometió que si llegaba a tener otro hijo varón, le pondría su nombre. Por ello llamó así a Walt.


En 1919 Walt trabajaba en una agencia de publicidad, y un día su amigo Ubbe Iwerks lo observaba mientras hacía tres distintos variaciones de su nombre.
-Estoy ensayando mi firma, le dijo Walt- En mi opinión, ¿Cuál sería la mejor: Walter Disney, Walter E. Disney o Walter Elías Disney?
-Yo sugeriría que te firmases como Walter Disney, brevemente- dijo Ubbe
-Suena bien- reflexionó Disney.
Desde entonces firmó así.

En 1922, cuando su empresa de animación apenas estaba empezando, le pidió a su hermano Roy, a su tío Robert y a sus padres Flora y Elías dinero para empezar su negocio de animación.
-Yo haré el nombre Disney famoso en todo el mundo.- Le prometió a su padre.

Y no se equivocó

Disney actor

Cuando llegó Disney a Hollywood en 1922 para empezar su carrera como director de cine, pidió trabajo a todas compañías, pero lo rechazaron. Un día, consiguió un trabajo para hacer de extra en una película en una carga de caballería, ya que sabía montar a caballo. Walt pensó que podría convertirse en actor, pero la lluvia hizo postergar la filmación y la carga de caballería se realizó después con otros extras.

-Ese fue el fin de mi carrera como actor.- Dijo después


Todo en Familia

Hace tiempo que circulaba por INTERNET un correo electrónico donde el hijo de Disney pedía dinero a las personas, ignoren este e-mail, pues Walt Disney no tuvo hijos, solo hijas: Diane y Sharon.


Disney, con sus hijas y su esposa Lilliam en un festejo

Lilliam y Walt hicieron esfuerzos por mantener a sus hijas apartadas del ojo público, porque estaban traumatizados desde el terrible secuestro del hijo del admirado piloto Charles Lindbergh, ocurrido en marzo de 1932, quien después de pagar a los secuestradores 50.000 dólares, el cadáver del niño fue encontrado semienterrado, a 5 millas de su hogar.

A pesar de las horas que Walt dedicaba a su trabajo, siempre tenía energías para su familia. El solía llegar del estudio a las 7 de la noche y cenaba casi siempre en casa. Los fines de semana pasaba horas enseñando a nadar a sus hijas y a montar a caballo.

Sharon diría un día:
—Nosotras no fuimos criadas con la idea de que nuestro padre era una celebridad. Sencillamente, él era "papi". Iba a trabajar todas las mañanas y regresaba a casa todas las noches.

Diane tenía 6 años cuando una compañerita de la escuela le preguntó:
—¿Tu padre es realmente Walt Disney?
Esa noche ella le reprochó a su padre:
—¡Nunca me habías dicho que tú eras Walt Disney!

Disney y el Ferrocarril


Disney, en la copia delFerrocarril Central del Pacífico.

Los trenes tenían una fascinación casi mística para Walt desde su niñez. Él iba con Lilliam a visitar la estación de ferrocarriles de Glendale, a pocos kilómetros de su casa, sólo para sentir la vibración de los rieles. En Navidad, él mismo se regaló un trencito eléctrico que armó en una de sus oficinas para poder jugar con él en sus ratos de ocio. Tenía todo lo inimaginable. Pero su sorpresa no tuvo límites cuando lo invitaron a ver el trencito de vapor de Richard Jackson, que estaba funcionando en su casa de Bevely Hills.
—¡Oh, yo quiero uno de éstos para mí!—exclamó Walt.

Él fue con su amigo Ward Kimball, que también era aficionado a los trenes, a la feria de ferrocarriles de Chicago. Juntos presenciaron los espectáculos y se subieron a las cabinas de las locomotoras y hablaron con los viejos maquinistas y fogoneros. Al regresar a su hogar ya traía en mente elaborar un tren a escala de 1.8. El modelo a copiar sería la locomotora No. 173 del Ferrocarril Central del Pacífico.

— He pasado los días más divertidos de mi vida —le dijo a su esposa. Walt y Lilliam estaban buscando un terreno para edificar una nueva casa y él impuso la condición de que el solar tendría que ser lo suficientemente grande para acomodar su soñado tren. Encontraron el lugar ideal en Carolwood Drive, en Holmby Hills.

La vía tuvo una extensión de 800 metros y se cavó un túnel de 27 metros en forma de S. Con gorra y mono de maquinista, Walt transportaba a sus hijas y a sus invitados. Un día, el tren se descarriló en una curva, y aunque Walt pudo saltar a tiempo para no accidentarse, vio con espanto la destrucción total de su juguete.

Disneylandia

Cuando él llevaba a sus hijas a los parques de recreación observaba el descuido de los mismos, lo poco que podían ofrecer y el aburrimiento de los padres. En su mente comenzó a germinar la idea de construir un parque de entretenimiento fascinante, para toda la familia. Se llamaría Disneylandia y fue construido a un costo de 135 millones de dólares, en Anaheim, California. El julio 16 de 1955, la noche de su apertura, Walt tenía lágrimas en los ojos cuando leyó la placa conmemorativa en Town Square. El anunció:

—A todos los que visiten este alegre lugar, bienvenidos. Disneylandia es su tierra. Un lugar donde las viejas generaciones pueden revivir las nostalgias pasadas y las jóvenes saborear los desafíos y promesas del futuro. Disneyíandia está dedicada a los ideales, los sueños y los hechos prácticos que crearon a América, con la esperanza de que sea el gozo y la inspiración del mundo entero.






¿Disney para presidente?

La madre de un amigo le preguntó a Walt:

—¿Por qué no te postulas para presidente? La gente te ama y tú puedes ser un buen presidente.

—¿Para qué quiero ser presidente, si ya soy un rey? —le contestó él— Yo soy el Rey de Disneylandia.


y para terminar, vean este grupo de frases célebres de este gran caricaturista.